El proyecto se centra en el uso del formato de video-diario mediante cámaras personales –flipstipo móvil- El diario refleja la mirada de seis jóvenes de Cornellà través de testimonios intimistas vinculados con su realidad cotidiana y sus espacios urbanos. Autoplay hace referencia a la máxima de Alexander Astruc y su teoría de la cámara stylo o cámara bolígrafo, herramienta capaz de describir la realidad tal cual nos es permitida captarla y con la instantaneidad de un bolígrafo, despojados del derroche de medios y de producción del tradicional equipo de rodaje, manteniendo la idea de que el director usa la cámara de manera personal, creativa y facilitando los medios para la interpretación espontánea.
A través de Auto-play, Emma, Victor, Adrian, Enrique, Valentina y Tamara formularon mapas de experiencias en torno a la configuración-percepción de la ciudad. Los jóvenes exploraron la ciudad desde su propia perspectiva y mirada. En el taller trabajamos con estrategias que permitieron narrar sus rutas y narrarse a si mismos en la ciudad que habitan. Según Josep M. Catalá Doménech en “Problemas de representación del espacio y el tiempo de la imagen” para Pasollini, el primer lenguaje humano era el de la acción del cuerpo en la realidad, de manera que el cine y la fotografía se convertían (al capturar las acciones) en el habla del cuerpo, en lo que podía considerarse la lengua escrita de de lo real, por lo que desde este ¨auto-play¨ que práctica-registra sus rutas citadinas cada joven escribió y dejó en estos vídeos la memoria de su realidad.
Durante el taller los estudiantes observaron su territorio y se detuvieron a registrarlo, captaron lo cotidiano y trabajaron las imagenes de aquello que pareciese no tener importancia pero que define la identidad, el imaginario citadino y la observación activa de las miradas jóvenes Barcelona.